lunes, 28 de abril de 2014

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de piel?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte su probabilidad de tener una enfermedad
como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo.
Algunos factores de riesgo, como el fumar y la exposición excesiva a la luz solar, se
pueden controlar, Otros, como la edad de la persona o sus antecedentes familiares, no se
pueden cambiar. No obstante, el tener un factor de riesgo, o incluso muchos factores, no significa que una
persona padecerá la enfermedad. Además, algunas personas que adquieren la enfermedad
puede que tengan pocos o ninguno de los factores de riesgo conocidos. Aun cuando una
persona con cáncer de piel de células basales o de células escamosas tenga factores de
riesgo, a menudo es muy difícil saber cuánto esos factores pudieron haber contribuido al
desarrollo del cáncer.
Los siguientes son factores de riesgo conocidos para los carcinomas de la piel de células
basales y escamosas. (Estos factores no aplican necesariamente a otras formas de cáncer
de piel no melanoma, como el sarcoma Kaposi y el linfoma de piel).
Exposición a la luz ultravioleta (UV)
Se cree que la exposición a los rayos ultravioleta es el principal factor de riesgo de la
mayoría de los cánceres de piel. La luz solar es la fuente principal de la radiación
ultravioleta. Las camas bronceadoras son otra fuente de rayos UV. Las personas que se
exponen mucho a los rayos UV procedentes de estas fuentes tienen un mayor riesgo de
cáncer de piel.
Aunque los rayos UV representan sólo una pequeña porción de los rayos del sol, son los
principales causantes de daño solar en la piel. Los rayos UV dañan el ADN de las células
de la piel. Los cánceres de piel comienzan cuando este daño afecta el ADN de los genes
que controlan el crecimiento de las células de la piel.
Hay tres tipos principales de rayos UV:
• Los rayos UVA envejecen a las células de la piel y pueden dañar el ADN de estas
células. Estos rayos están asociados principalmente con daño de la piel a largo plazo,
tal como las arrugas, pero también se considera que tienen un papel en algunos tipos
de cáncer.
• Los rayos UVB pueden causar daño directo al ADN de las células de la piel, y son la
principal causa de quemaduras de sol. Asimismo, se cree que causan la mayoría de
los cánceres de piel.
• Los rayos UVC no penetran nuestra atmósfera y por lo tanto no están presentes en la
luz solar. Por lo general, no causan cáncer de piel.
Tener piel blanca 
El riesgo de padecer cáncer de piel es mucho mayor en las personas de raza blanca que en
las personas de raza negra o los hispanos. Esto se debe al efecto protector de la melanina
(el pigmento de la piel) en personas con piel más oscura. Las personas blancas de piel
(tez clara) que se queman o se llenan de pecas con facilidad tienen un riesgo
especialmente alto. Esta es una de las razones por lo cual Australia, donde muchas
personas descienden de inmigrantes de piel blanca provenientes de las Islas Británicas,
tiene la tasa más alta de cáncer de piel en el mundo.
El albinismo es una ausencia hereditaria del pigmento protector de la piel. Las personas
con esta afección pueden tener cabellos blancos y piel de color blanco-rosado, y tienen un
alto riesgo de quemaduras de sol y de padecer cáncer de piel. Por lo tanto, necesitan
proteger la piel con gran cuidado.
Una edad avanzada 
El riesgo de cáncer de piel de células basales y cáncer de piel de células escamosas
aumenta a medida que las personas envejecen. Probablemente esto se debe a la
acumulación de la exposición solar con el transcurso del tiempo. Hoy día estos cánceres
se están viendo también en personas más jóvenes, probablemente porque éstas pasan más
tiempo expuestas al sol.
Sexo masculino 
En comparación con las mujeres, los hombres tienen alrededor del doble de
probabilidades de padecer cáncer de células basales y alrededor del triple de
probabilidades de padecer cáncer de piel de células escamosas. Se cree que esto se debe
principalmente a mayores niveles de exposición al sol.
Exposición a ciertos químicos 
La exposición a grandes cantidades de arsénico aumenta el riesgo de cáncer de piel. El
arsénico es un metal pesado que se encuentra naturalmente en el agua de pozo de algunas
áreas. También se usa para producir algunos pesticidas y en algunas otras industrias.
Los trabajadores expuestos a la brea de carbón, la parafina y a ciertos tipos de aceite
también pueden tener mayor riesgo de padecer cáncer de piel.
Exposición a la radiación 
Las personas que se han sometido a la radioterapia tienen mayor riesgo de padecer cáncer
de piel en el área en la que recibieron el tratamiento. Ésta es una inquietud
particularmente en los niños que han recibido radiación como tratamiento contra el
cáncer.
Historial de cáncer de piel 
Cualquier persona que haya tenido cáncer de células escamosas tiene una probabilidad
mucho mayor de padecer otro de estos cánceres.
Lesiones o inflamaciones graves o prolongadas de la piel 
Las cicatrices de quemaduras graves, la piel que recubre el área donde se produjo una
infección ósea grave y la piel dañada por ciertas enfermedades inflamatorias graves
tienen más probabilidades de padecer cánceres de piel, aunque, por lo general, este riesgo
es pequeño.
Tratamiento de la psoriasis 
Los tratamientos con psoralenos y luz ultravioleta (PUVA, por sus siglas en inglés),
administrados a algunos pacientes con psoriasis (una enfermedad de la piel que dura
mucho tiempo), pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel de células
escamosas y es probable que otros tipos de cáncer de piel.
Xerodermia pigmentosa 
Esta afección hereditaria muy poco frecuente reduce la capacidad de la piel para reparar
los daños que sufre el ADN como consecuencia de la exposición a la luz solar. Las
personas que tienen este trastorno a menudo padecen un gran número de tumores
cancerosos de la piel desde la infancia.
Síndrome de nevo de células basales (síndrome de Gorlin) 
En esta afección congénita (presente al momento de nacer) poco frecuente, las personas
presentan muchos cánceres de células basales durante sus vidas. Las personas con este
síndrome también pueden tener anomalías en la mandíbula y otros huesos, así como en
los ojos y en el tejido nervioso.
La mayoría de las veces esta afección se hereda de uno de los padres. En las familias con
este síndrome, los familiares afectados a menudo comienzan a desarrollar cánceres de
células basales cuando son niños o adolescentes. La exposición a los rayos UV puede
aumentar el número de tumores que afecta a estas personas.
Inmunidad reducida 
El sistema inmunológico ayuda al cuerpo a combatir el cáncer de piel y de otros órganos.
Las personas cuyos sistemas inmunológicos se han debilitado (debido a ciertas
enfermedades o tratamientos médicos) tienen más probabilidades de padecer cáncer de
piel no melanoma, incluyendo cáncer de células escamosas y otros tipos menos comunes,
como el sarcoma de Kaposi y el carcinoma de células de Merkel.
Infección con el virus del papiloma humano 
Los virus del papiloma humano (VPHs o HPVs, en inglés) son un grupo de más de 100 
virus que pueden causar papilomas o verrugas. Las verrugas que las personas contraen 
comúnmente en sus manos y pies no están relacionadas con ninguna forma de cáncer. Sin 
embargo, algunos de los tipos de este virus, especialmente los que afectan a las áreas 
genitales y anales y alrededor de las uñas, parecen estar relacionados con los cánceres de 
piel en esas áreas. 
Tabaquismo 
Las personas que fuman tienen mayor probabilidad de padecer cáncer de piel de células 
escamosas, especialmente en los labios. El hábito de fumar no es un factor de riesgo 
conocido para el cáncer de células basales. 

¿Cuáles son las estadísticas principales del cáncer de piel de células basales y de células escamosas?

El cáncer de piel (incluyendo el melanoma y los tipos de cáncer de piel de células basales
y de células escamosas) es por mucho el tipo de cáncer más común de todos los cánceres.
De acuerdo con un cálculo, aproximadamente 3.5 millones de cánceres de piel de células
basales y de células escamosas se diagnostican cada año (presentándose en alrededor de
2.2 millones de estadounidenses, ya que algunas personas tienen más de uno). Alrededor
de ocho de cada diez casos son cánceres de células basales. Los cánceres de células
escamosas ocurren con menos frecuencia.
El número de estos cánceres ha estado aumentando durante muchos años. Esto
probablemente se debe a una combinación de una mejor detección de cáncer de piel, las
personas reciben una mayor exposición a la luz solar, y a que las personas viven más
tiempo.
La muerte a causa de estos cánceres es poco común. Se cree que aproximadamente 2,000
personas mueren cada año a causa de los cánceres de piel no melanoma, y esta tasa ha
sido disminuyendo en los últimos años. La mayoría de las personas que mueren son de
edad avanzada y puede que no hayan acudido a un médico sino hasta que el cáncer había
crecido demasiado. Otras personas con mayor probabilidad de morir de cáncer de piel son
aquellas con el sistema inmunológico suprimido, tal como las personas que han tenido
trasplantes de órgano.
El número exacto de personas que padece o muere a causa de los cánceres de piel de
células basales y de células escamosas cada año no se conoce con certeza. Las
estadísticas de la mayoría de los otros cánceres se conocen ya que son reportados a los
registros de cáncer, pero los cánceres de piel de células basales y de células escamosas no
son informados.

Que es el cancer...

El cuerpo está compuesto por millones de millones de células vivas. Las células normales
del cuerpo crecen, se dividen en nuevas células y mueren de manera ordenada. Durante
los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más
rápidamente para permitir el crecimiento. Una vez que se llega a la edad adulta, la
mayoría de las células sólo se dividen para remplazar a las células desgastadas o a las que
están muriendo y para reparar lesiones.
El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer de
manera descontrolada. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos comienzan debido al
crecimiento sin control de unas células anormales.
El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células
normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas
células anormales. Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros
tejidos, algo que las células normales no pueden hacer. El hecho de que crezcan sin
control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.
Las células se transforman en células cancerosas debido a una alteración en el ADN. El
ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal,
cuando se altera el ADN, la célula repara la alteración o muere. Por el contrario, en las
células cancerosas el ADN alterado no se repara, y la célula no muere como debería. En
lugar de esto, esta célula persiste en producir más células que el cuerpo no necesita.
Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN alterado que tuvo la primera célula.
Las personas pueden heredar un ADN alterado, pero la mayoría de las alteraciones del
ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal
o por algún otro factor del ambiente. Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo
obvio, como el fumar cigarrillos o la exposición a la luz ultravioleta (UV). No obstante,
es frecuente que no se encuentre una causa clara.
TIPOS DE CÁNCER

  • Cánceres de los queratinocitos 

Estos cánceres son por mucho, los tipos de cáncer de piel no melanoma más comunes. Se
les llama carcinoma de los queratinocitos o cánceres de los queratinocitos, ya que al
observarlos con un microscopio sus células lucen como formas iniciales de
queratinocitos, el tipo de célula más común de la piel. La mayoría de los cánceres de los
queratinocitos son carcinomas de células basales o carcinomas de células escamosas. 

  • Carcinoma de células basales 

Este cáncer no es sólo el tipo de cáncer de piel más común, sino el tipo de cáncer que se
presenta con más frecuencia en los humanos. Alrededor de ocho de cada diez casos de
cáncer de piel son carcinomas de células basales (también llamados cánceres de células
basales). Cuando se observan con un microscopio, las células en estos cánceres lucen
como células en la capa más inferior de la epidermis, llamada capa de células basales.
Por lo general, estos cánceres surgen en las zonas expuestas al sol, especialmente la
cabeza y el cuello. El carcinoma de células basales solía detectarse casi en su totalidad
entre las personas de edad mediana o avanzada. En la actualidad se está viendo también
en personas más jóvenes, probablemente porque éstas pasan más tiempo expuestas al sol.
Estos cánceres tienden a crecer lentamente. Es muy poco común que el cáncer de células
basales se propague a otras partes del cuerpo. No obstante, si un cáncer de células basales
se deja sin tratar, puede extenderse a las áreas cercanas y afectar los huesos, así como
otros tejidos debajo de la piel.
Después del tratamiento, el carcinoma de células basales puede recurrir (reaparecer) en el
mismo lugar de la piel. Las personas que han tenido cánceres de células basales también
tienen una probabilidad mayor de padecer nuevos cánceres en otros lugares de la piel.
Hasta la mitad de las personas diagnosticadas con cáncer de células basales padecerán un
nuevo cáncer de piel dentro de 5 años.

  • Carcinoma de células escamosas 

Alrededor de dos de cada diez casos de cáncer de piel son carcinomas de células
escamosas (también llamados cánceres de células escamosas). Las células en estos
cánceres lucen como versiones anormales de las células escamosas vistas en las capas
externas de la piel.
Estos cánceres comúnmente aparecen en las áreas del cuerpo expuestas al sol, tales como
la cara, las orejas, los labios y el dorso de las manos. También puede surgir en cicatrices
o llagas crónicas de la piel en otras partes del cuerpo. Algunas veces comienzan en las
queratosis actínicas (se describen a continuación). Con menor frecuencia, se forman en la
piel del área genital.
Los cánceres de células escamosas tienen más probabilidad de crecer hacia las capas más
profundas de la piel y propagarse a otras partes del cuerpo que los cánceres de células
basales, aunque esto sigue siendo poco común.
Los queratoacantomas son tumores en forma de cúpula que se encuentran en la piel
expuesta al sol. Puede que comiencen a crecer rápidamente, aunque su crecimiento por lo
general es lento. Muchos queratoacantomas se encogen e incluso desaparecen por sí solos
con el transcurso del tiempo sin tratamiento, pero algunos pueden continuar creciendo y unos hasta pueden propagarse hacia otras partes del cuerpo. A menudo es difícil predecir
su crecimiento de modo que muchos expertos en cáncer de piel los consideran un tipo de
cáncer de piel de células escamosas y los tratan como tales.

  • Melanomas 

Estos cánceres se originan a partir de los melanocitos, las células de la piel que producen
los pigmentos. Los melanocitos también pueden formar crecimientos benignos (no
cancerosos) que son conocidos como los lunares. Los lunares y el melanoma se discuten
en nuestro documento titulado Cáncer de piel tipo melanoma.

Tipos de cáncer de piel menos comunes 
Estos tipos de cánceres de piel menos comunes son diferentes a los cánceres de los  queratinocitos y los melanomas, y se tratan de manera diferente. Éstos incluyen:
• Carcinoma de células de Merkel
• Sarcoma de Kaposi.
• Linfoma cutáneo (piel).
• Los tumores de los anexos de la piel (tumores que se originan en los folículos pilosos  o en las glándulas de la piel).
• Varios tipos de sarcomas.
En conjunto, estos tipos representan menos de 1% de todos los casos de cáncer de piel.
Afecciones precancerosas y preinvasivas de la piel
Estas afecciones pueden volverse cáncer de piel o pueden representar las etapas más
iniciales del cáncer de piel.

  • Queratosis actínica (queratosis solar) 

La queratosis actínica, también conocida como queratosis solar, es una enfermedad
precancerosa de la piel causada por exposición excesiva al sol. Por lo general, las
queratosis actínicas son manchas pequeñas (miden menos de medio cm o 1/4 de pulgada
de ancho) y ásperas o escamosas que pueden ser de color rosado rojizo o del color de la
piel. Suelen originarse en la cara, las orejas, el dorso de las manos y los brazos de las
personas de edad mediana o mayores que tienen la piel blanca, aunque también pueden
aparecer en otras áreas expuestas al sol. Por lo general, las personas que las tienen
desarrollan más de una. La queratosis actínica tiende a crecer lentamente

  • Carcinoma in situ de células escamosas (enfermedad de Bowen) 

También llamado enfermedad de Bowen, es la forma más temprana del cáncer de piel de células escamosas. “In situ” significa que las células de estos cánceres todavía se encuentran sólo en la epidermis y no se han
extendido a la dermis.
Tumores benignos de la piel 
La mayoría de los tumores de la piel son benignos (no son cancerosos) y, sólo en
contados casos, si acaso, se convierten en cáncer. Existen muchos tipos de tumores
benignos de la piel, incluyendo:
• La mayoría de los tipos de lunares (para información sobre los lunares lea el
documento titulado Cáncer de piel tipo melanoma).
• Queratosis seborreicas: manchas elevadas, de color marrón, café o negro con una
textura cerosa o una superficie áspera.
• Hemangiomas: crecimientos benignos de los vasos sanguíneos, a menudo llamados
manchas de fresa o manchas de Oporto.
• Lipomas: tumores blandos compuestos de células adiposas.
• Verrugas: crecimientos de superficie áspera causados por un virus.